Tema 17. Medidas Correctoras y Programa de Vigilancia

Antecedentes y contenido normativo. Comentarios

Aplicación práctica de condicionado en las Declaraciones de I.A. y del Programa de vigilancia

Antecedentes y contenido normativo. La Orden del Ministerio de Industria de 18 de octubre de 1976, para proyectos de nuevas industrias potencialmente contaminadoras de la atmósfera y ampliación de las existentes, incluía un estudio de los mismos al objeto de enjuiciar las medidas correctoras previstas y evaluar el impacto ambiental, conectadas a los planes de restauración de los espacios naturales afectados.

El Real Decreto 1302/1986. en su Art. 2 apartado c. indica que son objeto de los Estudios de Impacto Ambiental, las Medidas previstas para reducir, eliminar o compensar los efectos ambientales negativos significativos, así como las posibles alternativas existentes a las condiciones inicialmente previstas del proyecto.

El Real Decreto 1131/1988 en su

Artículo 7. sobre Contenido de los Estudios de Impacto, se refiere al Establecimiento de medidas protectoras y correctoras.

Artículo 10.- sobre Identificación y valoración de impactos, indica que la valoración de los impactos, cuantitativa, si fuese posible, o cualitativa, expresará los indicadores o parámetros utilizados, empleándose siempre que sea posible normas o estudios técnicos de general aceptación, que establezcan valores límite o guía, según los diferentes tipos de impacto. Cuando el impacto ambiental rebase el límite admisible, deberán preverse las medidas protectoras o correctoras que conduzcan a un nivel inferior a aquel umbral; caso de no ser posible la corrección y resultar afectados elementos ambientales valiosos, procederá la recomendación de la anulación o sustitución de la acción causante de tales efectos.

Artículo 11.-Propuesta de medidas protectoras y correctoras y programa de vigilancia ambiental.

Se indicarán las medidas previstas para reducir, eliminar o compensar los efectos ambientales negativos significativos, así como las posibles alternativas existentes a las condiciones inicialmente previstas en el proyecto. Con este fin:

 

Artículo 12.- Documento de síntesis.

El documento de síntesis comprenderá en forma sumaria:

 

Artículo 26.- Objetivos de la vigilancia.

La vigilancia del cumplimiento de lo establecido en la Declaración de Impacto tendrá como objetivos:

 

 

Anejo I. Conceptos Técnicos.

Impacto ambiental severo. Aquél en el que la recuperación de las condiciones del medio exige la adecuación de medidas protectoras o correctoras, y en el que, aun con esas medidas, aquella recuperación precisa un período de tiempo dilatado.

Impacto ambiental crítico. Aquél cuya magnitud es superior al umbral aceptable. Con el se produce una pérdida permanente de la calidad de las condiciones ambientales, sin posible recuperación, incluso con la adopción de medidas protectoras o correctoras.

Algunos comentarios son necesarios en relación con el contenido de la normativa citada, en lo relativo a:

    Con respecto al umbral que no pueden superar los impactos, el R.D. 1302/1986 establece como hemos visto, un "impacto ambiental crítico" que supera el umbral aceptable, y en cuyo caso deberán preverse las medidas protectoras o correctoras que conduzcan a un nivel inferior a aquel umbral; hasta el punto de que, en el caso de no ser posible la corrección, "procederá la recomendación de la anulación o sustitución de la acción causante de tales efectos".

    En cambio, el Reglamento que desarrolla esta Ley, parece más permisivo en cuanto que se refiere a las medidas recomendables para eliminar o reducir los impactos significativos, a fin de llevar a cabo "en defecto de las anteriores medidas, aquellas otras dirigidas a compensar dichos efectos, a ser posible con acciones de restauración, o de la misma naturaleza y efecto contrario al de la acción emprendida".

    El Reglamento desarrollado en el R.D. 1131/1988 se refiere en su art. 10. a la anulación o sustitución de la acción causante en la misma forma (repitiendo la cita a la recomendación de anular la acción) pero deja abierta la posibilidad de otras medidas dirigidas a compensar los efectos.

    En cuanto a los objetivos de la vigilancia según se indica en el art. 26 del R.D. 1131/1988 podría pensarse en la existencia de una cierta incompatibilidad en el texto legal, por cuanto que el evaluador, cuando propone un Programa de vigilancia, desconoce el condicionado que pueda recaer sobre la realización del Proyecto y que vendrá incluido en la Declaración de impacto que realice posteriormente el Órgano con competencia en materia ambiental.

    El R.D. 1302/1986 se refiere en su art. 2. a un "programa de vigilancia ambiental" como contenido obligado de los Estudios que deben llevarse a cabo en el caso de proyectos recogidos en el art.1 de este R.D., y que son aquellos que figuren en anexo de dicha ley. Por su parte el R.D. 1131/1988 en su art. 7 dice "Los proyectos a que se refiere el artículo 1 deberán incluir un estudio de impacto ambiental que contendrá, al menos, los siguientes datos: ... un programa de vigilancia ambiental".

    Posteriormente en su art. 11. indica " El programa de vigilancia ambiental establecerá un sistema que garantice el cumplimiento de las indicaciones y medidas, protectoras y correctoras, contenidas en el estudio de impacto ambiental".

    En el art. 12. sobre contenido del Documento de Síntesis se indica que este debe recoger "La propuesta de medidas correctoras y el programa de vigilancia tanto en la fase de ejecución de la actividad proyectada como en la de su funcionamiento".

    Es posteriormente, al referirse a la Declaración de Impacto, en su art. 18. donde se recoge: "La declaración de impacto ambiental incluirá las prescripciones pertinentes sobre la forma de realizar el seguimiento de las actuaciones, de conformidad con el programa de vigilancia ambiental". Esta conformidad con el programa de vigilancia ambiental, debe entenderse pues, como el elaborado por el Órgano ambiental actuante, que habrá considerado en mayor o menor medida la propuesta del evaluador, y por tanto cobra sentido el que dicho programa de vigilancia vele por que el proyecto se lleve a cabo "según las condiciones en que se hubiere autorizado".

    Con respecto al responsable del seguimiento del programa de vigilancia, el art. 25. del mencionado R.D. 1161/1988 expresa que "Corresponde a los órganos competentes por razón de la materia, facultados para el otorgamiento de la autorización del proyecto, el seguimiento y vigilancia del cumplimiento de lo establecido en la Declaración de impacto ambiental. Sin perjuicio de ello, el órgano administrativo de medio ambiente podrá recabar información de aquellos al respecto, así como efectuar las comprobaciones necesarias para verificar dicho cumplimiento".

    Es importante recalcar que se trata del órgano sustantivo por razón de materia, encargado de autorizar la ejecución de la transformación proyectada, quien debe llevar a cabo el seguimiento y vigilancia de los aspectos y condicionados recogidos en la Declaración de impacto.

 

 

Aplicación práctica de condicionado en las Declaraciones de I.A. y del Programa de vigilancia. La Declaración de Impacto ambiental puede recoger diversos tipos de medidas tendentes a minimizar los impactos previstos del tipo de:

En los condicionados de grandes obras, encontramos medidas relativas a distintos ámbitos de protección, tales como medidas para:

 

  • conservar el suelo y proteger la erosión

  • conservar la flora

  • proteger la fauna

  • proteger el sistema hidrológico y calidad de las aguas

  • proteger la geomorfología

  • ...

  • proteger el patrimonio histórico, o arqueológico, etc.

 

El conjunto de medidas adopta diferentes formas, que suelen ser del siguiente tipo:

 

    En ocasiones, el órgano ambiental puede albergar dudas razonadas sobre los efectos que pueden ocasionarse sobre un determinado ecosistema, bien porque crea que no están suficientemente estudiados, o porque de acuerdo con las previsiones de sus expertos, la previsión realizada por el promotor sea sensiblemente menor que la esperada. En estos casos, puede decidir razonadamente el encargo, por si o de acuerdo con los promotores, de un estudio específico que deba ser llevado a cabo por expertos independientes, y dar a dicho estudio prioridad en el tiempo a la aprobación o no del proyecto.

    También forma parte de las decisiones que puede adoptar el órgano ambiental, el nombramiento de un Director Ambiental de Obra, que trabajando en conjunto con los directores técnicos de obra, vele por el cumplimiento de determinados aspectos técnico ambientales de relevancia durante la fase de obra o transformación.

    Este control y vigilancia se puede extender, siempre que el órgano ambiental lo crea justificado a aspectos de diversa índole, como por ejemplo que la obtención de áridos se haga de canteras autorizadas y con planes de restauración aprobados, o que los taludes tengan una determinada pendiente máxima, que ayude al establecimiento de nueva vegetación.

    Los temas objeto de vigilancia específica llevan emparejado la elaboración de informes técnicos realizados con carácter periódico. En algunos casos y, como consecuencia de dichos informes, el órgano ambiental puede introducir alguna modificación sobre las condiciones impuestas, o sobre aquellos aspectos que aseguren el cumplimiento de los objetivos establecidos previamente en la Declaración. Lo que no podrá es establecer nuevos objetivos específicos que no figurasen en el condicionado inicial que dio lugar a la aprobación de ejecución del proyecto.

 

    La magnitud de determinadas obras, y la importancia de su repercusión en el hábitat y los ecosistemas, pueden aconsejar que el órgano ambiental cuente entre la documentación previa a la ejecución de obras con un documento en que se especifique el diseño y presupuesto de las medidas adoptadas para la protección de determinados aspectos con repercusión especial en elementos ambientales sensibles y de valor relevante, así como la incorporación específica y presupuesta de tales medidas en el contrato de obras con la empresa encargada de su ejecución

 

    Para finalizar, recordemos que la normativa establece que es también objetivo de la vigilancia "verificar la exactitud y corrección de la evaluación de impacto ambiental realizada".