Tema 15. Revisión de los modelos de evaluación

De forma general la metodología que se elija para llevar a cabo en los Estudios de Impacto Ambiental debe conseguir la identificación de los impactos y su valoración. El proceso continúa con las medidas de prevención y corrección, programa de vigilancia ambiental y demás apartados que determina la ley.

    No vamos a considerar aquí las metodologías que se utilizan para la generación y selección de alternativas basadas en la mayor o menor interacción de las mismas a nivel ambiental. Partimos de un proyecto en el que se ha determinado previamente la localización en que se va a llevar a cabo pero que pueda requerir distintas orientaciones alternativas para el desarrollo de la mejor opción beneficio económico social vs. sacrificio ambiental.

    Encontramos diversos modelos para evaluación comparada de alternativas en función de distintos tipos de criterio que dependerán de los factores ambientales más relevantes, y que permiten por el método de iteración la búsqueda de la opción más adecuada.

    Existen diversas metodologías desarrolladas en los estudios de impacto ambiental . Canter estudió en 1979 más de cien métodos y técnicas que venían empleándose en los estudios de impacto ambiental. Desde entonces muchas otras han surgido y también otras muchas han desaparecido. De las varias metodologías vigentes en la actualidad podríamos hacer un resumen para su clasificación en los siguientes grupos:

Matrices de acciones-elementos impactados

   Las matrices son unos útiles bien conocidos que permiten identificar en columnas y en filas las acciones que presumiblemente causan impacto y los elementos del medio ambiente que pueden recibirlos. Si bien su correcta denominación debería ser origen-destino, con frecuencia se le denomina de causa-efecto.

    Estas matrices origen-destino son de gran utilidad para la identificación de impactos. Poseen la gran ventaja de ser un instrumento intuitivo y han perdurado a lo largo del tiempo, llegando hasta nuestros días como una de las herramientas de identificación más útiles.

    Cuando prevemos que una determinada acción derivada de un proyecto, obra o alteración , puede causar un impacto en un elemento del medio ambiente, aparecerá reflejado con una señal en el elemento de cruce correspondiente de la matriz. Una vez identificados los potenciales impactos se procederá a su valoración cualitativa y cuantitativa a través del procedimiento de valoración que consideremos más oportuno.

    Leopold y algunos colaboradores desarrollaron en 1971 una matriz de más de 800 elementos, y propuso un método de valoración en términos de magnitud del impacto mediante la asignación de unos valores numéricos en una escala de 1 a 10 en la que los valores más altos reflejan una mayor magnitud del impacto previsto. El procedimiento de matriz ideado por Leopold sigue teniendo hoy la máxima vigencia si bien, ha sufrido diversas actualizaciones a lo largo del tiempo, en cuanto a que elementos incluir o eliminar, sigue siendo en la actualidad uno de los mejores procedimientos de identificación.

    En cuanto a la valoración de importancia de los impactos, el procedimiento que propuso Leopold es el siguiente: cada impacto previsto, representado en un elemento de la matriz se divide en diagonal, reflejando en su parte superior el sentido positivo o negativo, seguido por la extensión (magnitud el elemento) estimada en una escala de 1 a 10, siendo el valor más alto el correspondiente a la mayor magnitud de impacto. En la parte inferior se refleja la intensidad o grado de afección en una escala de 1 a 10. Este procedimiento numérico apenas se utiliza en nuestros días, dado que han aparecido métodos más flexibles y modernos de cara a dicha cuantificación.

    Una variante de las matrices de identificación de impactos es la conocida como matriz en etapas o matriz de impactos cruzados que pretende analizar impactos de tipo secundario como consecuencia de los cambios primarios que pueden afectar a otros elementos ambientales. Estas matrices pretenden identificar las sucesión de efectos consecutivos que pueden ir apareciendo como consecuencia de considerar el medio ambiente como un sistema complejo e interrelacionado.

Diagramas de redes.

    Los diagramas de redes son una variación de los sistemas de matrices y constituyen un sistema de técnicas mediante las cuales se pretende relacionar las causas de alteración y sus posibles consecuencias a nivel primario y secundario. Al igual que las matrices pretenden ayudar a la identificación de impactos y emplea representaciones gráficas de relaciones causales que en determinados casos puede llegar a ser muy compleja.

    Estos modelos se deben complementar con un sistema de cuantificación de los impactos previstos y de sus consecuencias secundarias. Tampoco presentan especial utilidad a la hora de comparar alternativas.

Listas de control.

   Las listas de control se basa en el control de elementos ambientales y la descripción de las alteraciones en base a la medición y valoración de los distintos impactos previstos. los distintos sistemas pueden incluir valoración cuantitativa de los diferentes impactos identificados, pudiendo llegar a la asignación de distintos pesos de importancia para cada uno de los diferentes elementos ambientales considerados.

    Esto permite estudios comparados para cada una de las alternativas que se pretende evaluar. El valor resultante se obtiene en función de la magnitud de los impactos y de los pesos asignados, en base a la importancia previamente asignada a cada elemento. En todo caso, es común a toda tecnología la necesidad de una precisa identificación de impactos en las diferentes alternativas de estudio.

    Aunque no es imprescindible el recurrir a una metodología exclusivamente, y dado que no existe una metodología que podamos considerar de uso "universal", la referencia a alguna en concreto tiene como utilidad que supone una forma ordenada de presentar la información y la valoración de alternativas sobre una base común y conocida. Otra de las ventajas del empleo de una buena metodología es que sirven de marco de referencia para el análisis de coste-eficacia tanto de las alternativas como de las medidas propuestas. Para cumplir con estas exigencias así como con la uniformidad en el procedimiento de información se recomienda evitar la improvisación, y acudir al uso de alguna metodología.

Método de cuantificación Batelle-columbus.

El Instituto Batelle de la Universidad de Columbus realizó por encargo del Bureau of Reclamation del Departamento de Interior de los EEUU un método que pretende la cuantificación de los posibles impactos mediante un procedimiento basado en la traducción de las alteraciones en valores numéricos que se establecen en virtud de unas funciones de transformación cuya principal virtud consiste en la práctica eliminación de la subjetividad a la hora de valorar en términos de "perdida de calidad" el impacto que puede sufrir un elemento ambiental.

    El modelo estudia las posibles alteraciones en forma de impactos y las valora con y sin proyecto para intentar cuantificar la pérdida de calidad de cada uno de los elementos identificados en una lista preestablecida, así como la pérdida global de calidad de los elementos impactados.

    La lista se organiza en cuatro grandes bloques que son:

    Sobre una valoración máxima de la calidad de todos y cada uno de elementos estudiados que llegaría a alcanzar un valor tope (utópico e inalcanzable) de 1000 unidades, se valora la situación de partida sin proyecto (ej. valor 648 sobre 1000) y la situación prevista si se realiza el proyecto (ej. 632 sobre mil) siendo la diferencia la pérdida global de calidad ambiental que se atribuye al proyecto.

La distribución de los 1000 posibles puntos en los cuatro bloques mencionados es la siguiente:

Ecología 240; Elementos abióticos 402; Aspectos perceptibles 153; Aspectos socioculturales 205.

    Es evidente que dicha valoración es discutible, así como los valores dentro de cada uno de estos grandes grupos. Así, dentro del bloque de ecología, se da el mismo valor a la vegetación natural en su conjunto, que a las aves acuáticas. La aportación de ambos colectivos es de 14/1000 al valor final de calidad del medio afectado.

    El mayor interés de este método consiste en el procedimiento propuesto para la valoración de cada uno de los apartados estudiados, y para ello se basa en una serie de factores identificadores a los que asigna una función que traduce el valor del factor a una cifra adimensional que representa la calidad relativa (entre 0 y 1) del elemento estudiado.

    Las funciones de transformación se representan de forma gráfica mediante una función y=f(x) en un sistema de coordenadas que representa en abscisas la magnitud del indicador de calidad, y en ordenadas el valor dimensional cuyos límites son 0 para la situación más desfavorable, o pérdida completa de calidad para el elemento estudiado, y 1 para su estado óptimo.

A continuación, podemos observar algunas de las funciones empleadas por el método Batelle-Columbus.

 

 

Uso del suelo. El parámetro se obtiene por la suma ponderada de cada tipo de superficie de suelo clasificado del siguiente modo: Natural 1; forestal 0.8; agrícola 0.6; residencial 0.4; comercial 0.2; e industrial 0.0

 

 

 

 

 

 

 

 

Pérdida de agua en las cuencas hidrológicas, según la relación: pérdida debida a la actividad humana/descarga natural a lo largo del año.

 

 

 

 

 

 

 

 

Malas hierbas y especies dañinas. El parámetro se obtiene sumando el peso de las especies presentes de acuerdo con: malas hierbas -0.25; vegetales enfermos -0.25; animales enfermos -0.25; plagas de especies animales -.025; multiplicado por un coeficiente en función de la distribución: amplia 1.0; intermedia 0.666; restringida 0.333; ausente 0.0. El resultado se multiplica por 100

 

 

 

 

 

Pastizales y praderas. El parámetro se obtiene como porcentaje de carga pastante en peso, sobre el total que podría soportar. Referido al periodo de un año.

 

 

 

 

 

Técnicas de superposición.

    Las técnicas de superposición conocidas también como superposición de trasparentes y técnicas de trasparencia son útiles en la planificación para el uso de territorio así como en paisajismo. Emplean una series de mapas y planos del territorio sobre un soporte transparente. Cada uno de ellos puede recoger multitud de información en forma de datos que representan cualidades ambientales y características del terreno que deben ser tomadas en consideración.

    Como es lógico, no sirven para cuantificar impactos o para trabajar a nivel de interrelaciones secundarias pero mediante los modernos sistemas de información geográfica (S.I.G.) permiten la utilización conjunta de una información basada en miles de datos estructurados en distinto niveles a partir de los cuales, podemos introducir distintas condiciones de tipo ambiental que ayuden a la toma de decisiones.

    Su principal utilidad e interés de aplicación en los Estudios de impacto ambiental se debe a la posibilidad de:

    La representación gráfica de los factores ambientales antes y después de la obra o alteración permite asociar algoritmos para el cálculo de la intensidad de los impactos, obteniéndose su extensión de forma gráfica. De esta forma obtenemos una información visual de primera magnitud con curvas de isoimportancia o magnitud.

    Por otra parte, superponiendo diversos niveles de información gráfica de la magnitud e los diferentes impactos sobre cada elemento ambiental permite obtener mapas resultantes que permitirán hacernos una idea de la magnitud de los impactos y su distribución en el territorio.